Marihuana sin THC: principales beneficios reconocidos por la ciencia

En nuestro país cada vez más personas se aventuran a consumir marihuana sin THC. Este es el componente psicotrópico del cannabis, y el responsable de la euforia que sienten quienes fuman esta hierba. Sus efectos son variados y, aunque se hayan demostrado algunos beneficios, son más los puntos negativos: pérdida de la noción del tiempo, taquicardia y ansiedad y un largo etcétera. 

Además de los efectos secundarios, el THC puede crear dependencia, y su consumo tiene fuertes regulaciones. Esto convierte a la marihuana sin THC en una alternativa ideal, pues no tiene efectos psicoactivos y es completamente segura para el organismo. También hay muchos usos terapéuticos que pueden asociarse a ella, en especial con el cannabidiol, otro de sus compuestos.

7 beneficios de la marihuana sin THC

Gracias a la ayuda de la ciencia, hoy podemos aprovechar muchas propiedades de la marihuana sin THC que hace unos años no conocíamos. Te contamos las más importantes.

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Antioxidante

El cannabis contiene ácidos grasos en su estructura que ofrecen un potente efecto antioxidante1. Esto sucede porque protegen las células de la acción de los radicales libres, que son moléculas que tienden a acumularse en ellas y debilitarlas. Además, previene el daño oxidativo, capaz de afectar a los tejidos y causar inflamación crónica. El mejor beneficio de esta propiedad se obtiene en la piel, con tratamientos cosméticos que actúan directamente sobre ella.

Antiemético

Algunos medicamentos pueden ser muy agresivos al combatir cualquier proceso infeccioso en el cuerpo, dejando atrás efectos secundarios desagradables como las náuseas. La marihuana sin THC ha demostrado ser un gran aliado para aliviar estas molestias, disminuyendo las sensaciones vomitivas incluso más rápido que muchos fármacos sintetizados en laboratorios.

Antiepiléptico y antiespasmódico

Gracias al efecto neuroprotector y neuroregulador de la marihuana sin THC, ha sido utilizado con éxito para disminuir y controlar las convulsiones2. Esto ha supuesto un avance muy importante en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, en las cuales se usa como terapia complementaria.

Aunque no exista una cura todavía, pacientes con Parkinson, Alzheimer3 o Huntington pueden retrasar la progresión de su enfermedad. En el caso de las personas con epilepsia, las crisis se vuelven mucho menos frecuentes y cuando se producen tienen una duración menor.

Analgésico y antiinflamatorio

Una de las propiedades más efectivas y reconocidas del cannabis es el alivio del dolor. En los últimos años se ha usado de forma tópica, directamente sobre las zonas doloridas. Las presentaciones más habituales son cremas y geles, y al absorberse en la piel sus efectos suelen ser muy rápidos, disminuyendo los receptores de dolor y la producción de citocinas1, responsables de la respuesta inflamatoria del cuerpo.

En otros países como Estados Unidos y Canadá, el cannabis se consume de forma directa, bien sea mediante aceites o inhalación, y su potencial analgésico es incluso mayor.

Ansiolítico

Los cannabinoides de la marihuana sin THC ayudan a disminuir los niveles de ansiedad asociados al estrés y los trastornos emocionales4. Esto sucede porque actúan sobre los receptores de la serotonina, a la vez que estimulan la producción de esta sustancia. Ella es una de las encargadas de equilibrar el estado de ánimo, reduciendo las sensaciones de inquietud, tan características de estos trastornos. De hecho, este es el mecanismo de acción de buena parte de los tratamientos ansiolíticos hoy en día.

Relajante muscular y descontracturante

Muchos deportistas y atletas de alto rendimiento aprovechan la marihuana sin THC para acelerar su recuperación tras largas jornadas de entrenamiento. Y es que, en estos casos, el cannabis relaja las fibras nerviosas tensas por el esfuerzo continuado o por agentes externos. Su efecto positivo sobre el dolor y la inflamación también contribuye en este cometido, aliviando los dolores musculares y las contracturas1. Asimismo, es de gran ayuda contra las odiosas agujetas, que pueden paralizarnos después de hacer ejercicio.

Inductor del sueño

El insomnio es uno de los malestares en los que la marihuana sin THC resulta más efectiva. Al relajar el sistema nervioso y disminuir los niveles de ansiedad, ayuda a conciliar un sueño más profundo y sin sobresaltos. Es una alternativa natural y sin efectos secundarios a las pastillas para dormir, que terminan por crear adicción y resistencia en el organismo. Un aspecto positivo es que el cannabis no causa adormecimiento ni pone en riesgo el desempeño y la atención, sino que se limita a calmar mente y cuerpo para favorecer un mejor descanso.

Muchas personas, por desconocimiento o desconfianza, todavía miran con recelo el cannabis. Pero esta planta ancestral no hace más que darnos opciones para disfrutar de sus beneficios, y ese es el caso de la marihuana sin THC. En Europa, su cultivo es cuidado y legislado para garantizarte que puedas aprovechar todos los beneficios del CBD sin los efectos adversos del THC. La ciencia, por su parte, continúa avanzando y mostrando, desde la evidencia, que esos beneficios van más allá de la relajación. 

  1. Atalay S., Jarocka-Karpowicz I y Skrzydlewska E. (2019) Antioxidative and Anti-Inflammatory Properties of Cannabidiol. Antioxidants
  1. Devinsky, O., Cilio, M., Cross, H., Fernandez-Ruiz, J., French, J., Hill, C., (…) y Friedman, D. (2014)  Cannabidiol: Pharmacology and potential therapeutic role in epilepsy and other neuropsychiatric disorders. Epilepsia
  1. Watt G., Karl T. (2017) In vivo Evidence for Therapeutic Properties of Cannabidiol (CBD) for Alzheimer’s Disease. Frontiers in Pharmacology 
  1. Van Ameringen, M.,  Zhang, J., Patterson, B., Turna, J. (2020) The role of cannabis in treating anxiety: an update. Current Opinion in Psychiatry 

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